enero 05, 2010

Que eso no se dice, que eso no se hace, que eso no se toca

Nunca fui muy buena con las relaciones diplomáticas,  lo que me ha causado no pocos problemas, en especial con jefes y demás humanoides, que no comprenden que la sinceridad es lo principal. Aún cuando por sinceridad entendamos decirle a alguien que es un pelmazo.

En mi experiencia como ciberviviente, pasa lo mismo. Con el tiempo me dí cuenta que en la webósfera y adyacencias existen ciertas reglas, informales, que vendrían a ejercer la función de un manual de modales

No las podría enumerar con exactitud porque, como dije, no soy buena para esas cosas. Por eso, elaboraré algunas teorías ad hoc, en este caso sobre las reglas bloggeriles. No prentendo confirmarlas, y mucho menos segurilas. Seguiré por la vida cosechando verdades (y golpes al mentón).



Si me comentás, te comento. Si me seguís, te sigo.
Creo haber encontrado varios cibervivientes que se rigen por esta máxima. No importa mucho si tu blog es de física cuántica y el de ellos de cine polaco. Una vez que hayas comentado, te devolverán la "gentileza" diciendo alguna cosa en tu última entrada (en general cualquier banana: es muy difícil encontrar un cinéfilo polaco que también sea físico cuántico).
No soy de este tipo de gentes, quizás por eso no paso de las 3 visitas diarias.


Nunca comentarás cualquier verdura, o serás catalogado como bucador de prensa (o como cinéfilo polaco).
Este es un caso de mala educación: aquellos que se meten en el blog "de moda" y dicen alguna gansada sólo con el objetivo de llevar visitas a su propia página.
Por el contenido de sus comentarios se sabe que ni siquiera leen lo que se ha posteado. Suelen reptir una frase o decir "qué bueno", aún cuando el post hable de la muerte de un ser querido.
A mí no me molestan en lo más mínimo. Jamás tuve un blogger que se colgara de mi fama (quizás sea por la inexistencia de la misma, aunque eso no está comprobado.)

El blogger responsable le responde a sus comentaristas.
Yo no sé si es por buena educación o por el sólo hecho de aumentar el número de comentarios frente al visitante desprevenido... Como si uno fuera a leer la cantidad de estupideces que se postean en ciertos bogs sólo porque una caterva de desconocidos también lo hace.
Noooo... ¿no?

Nunca comentarás barbaridades del estilo de "hay que matarlos a todos" ni insultarás al autor de un blog. O serás catalogado como buscador de prensa, o como un reverendo imbécil, o ambos.
Otro método de publicidad bastante penoso es el de aquél que comenta alguna burrada para que los lectores vayan a comprobar a su página si realmente se trata de un energúmeno o sólo estaba bromeando.
No hace falta que se molesten en averiguarlo: se trata de un energúmeno.

Tarde o temprano deberás perder tu anonimato
El 80% de los bloggers tiene problemitas, de todo tipo (basta con leer lo que escriben para saberlo). El más difundido es su asociabilidad. Por eso se ponen nombres ridículos como MateConDuraznos para resguardar una identidad que en realidad a nadie le interesa develar.
Hasta que, a su alrededor comienzan a armarse encuentros, festejos, y ágapes dirigidos a bloggers y demás cibervivientes. 
Seguramente sea de buena educación asistir a alguno de esos encuentros.
Pero me imagino entrando a un bar y preguntándole a una chica si es Malhumoreti, Neptuno o Perez (y también me imagino recibiendo esa mirada tan característica: de lástima), y decido que los buenos modales pueden quedar para otro día.





Seguiré indagando el mundo ciberespacial para encontrar más reglas. Y no seguirlas.

¡Nos vemos pronto!

7 comentarios:

Michelle Durán dijo...

Tengo una duda...
¿ te comento o no ?

MateConDuraznos dijo...

Comente nomás... siempre que no sea un cinéfilo polaco.

perez dijo...

¿Lástima?

MateConDuraznos dijo...

perez la cosa es que la hipotética mujer del bar no sería ninguna de ustedes 3...
y además yo suelo dar pena.

perez dijo...

Ah, no, no, chistes de baja autoestima no me gustan.

Malhumoretti y Neptuno dijo...

eeeeeeyyyyyyy, que lindo ser mencionado en un post, sobre todo de un blog tan genio como este (y familiar directo), perdón pero se me va el mal humor a la mierda y me pongo corazón flojo

por otro lado, es todo absolutamente cierto.

Malhumoretti y Neptuno dijo...

Jamás mirada de lastima!
a lo sumo nos sonrojaremos, porque han descubierto nuestra verdadera identidad!
Gracias!!!