noviembre 08, 2010

Pum: estás muerto

Ya he expuesto mi incapacidad para recordar el número de celular, utilizar pantallas táctiles, y en general, escribir cosas interesantes en un blog.
Hoy, sumaré a esta profusa lista de inutilidades, una que no le debe haber cambiado la existencia a nadie, pero que me persiguió durante toda mi juventud:
Soy de terror jugando al buscaminas.

No sé si por estupidez lisa y llana o por ansiedad patológica. Mi "estrategia" para con el juego es hacer click en cualquier lado, hasta morir explotada. Ninguna reflexión, pensamiento racional y/o utilización de banderines.
Es más, los banderines los descubrí de casualidad. Todavía no entiendo muy bien para qué están.

Por todo lo dicho, nunca comprendí a la gente que podía pasar más de cinco minutos jugando a eso. Que la había. Porque recordemos que en la era paleozoica de la computación, los juegos que traía el office eran la única salvación para el oficinista dado a las tareas improductivas.

Lo que me pregunto es: hoy, con los juegos en red, twitter, fb y la mar en coche, ¿alguien sigue jugando al buscaminas?
Un interrogante de hondo contenido humano, que seguramente los dejará toda la noche en vela...

Y con eso me despido. Hasta la próxima.
Ciberviviendo, un blog que plantea esas preguntas que nadie hace.
Porque las respuestas no interesan en lo más mínimo.
 

3 comentarios:

Bella dijo...

Ajajaja yo usaba la misma estrategia que vos!! Otro que nunca entendí era el Carta Blanca. Pero al Solitario si que puedo jugarlo durante horas!!

Café (con tostadas) dijo...

sí... yo

no es mi culpa que en mi trabajo estén bloqueados todos los juegos en red y que la máquina no soporte otros...

porque no, no es que me gusta y me entretiene... ni ahí! :P

Alex dijo...

jajajajajajajajajajajajaja ni que hablaras de mí