mayo 11, 2010

Cuatro verdades nobles. Hoy, las búsquedas en Google

- De dónde venimos
En el momento que vaya a buscar algo a Google, intente que su destino no dependa de ello. Lamentamos comunicarle que, aunque promocionada como el oráculo de Delfos del siglo XXI, Internet no posee las respuestas a todas las preguntas de la humanidad. (Y el día que lo haga habremos alcanzado un grado de idiotismo tal, que nadie se hará ninguna pregunta.)

- Cruce los dedos
Hacer click en el botón “voy a tener suerte” sólo sirve para recordarle por qué es que jamás gasta plata en billetes de lotería y hace décadas que no pisa un casino.
La única fortuna reforzada por este procedimiento será la de aquel señor que le está pagando a la compañía para que su página aparezca en primer lugar y como respuesta a casi cualquier cosa.

- Usted va a morir
Lamentamos comunicarle que Google no es una especie de médico a domicilio que atiende las 24 hs.
En el 80% de los casos, si busca una serie de síntomas, descubrirá que está a punto de morir a causa de un tumor maligno alojado en alguna parte de su cuerpo, o que tiene lupus, o sufre de alguna enfermedad con apellido doble.
Si se acercara hasta el médico, el susodicho le diría que tiene una simple gripe… y que es hipocondríaco.

- Egocéntrico sí, pero con banda ancha 
El 90% de las veces autoguglearse le demostrará lo indeleble que resulta la información colgada de Internet, (y a usted que le parecía tan fugaz). Entonces se preguntará en qué estaba pensando cuando subió esa foto impresentable o ese comentario con su nombre completo en el que queda demostrada su bestialidad galopante; todos datos disponibles para cualquier homúnculo por el resto de la eternidad.

mayo 06, 2010

La culpa no es del chanchito

Todos saben que este es un blog bastante crítico hacia los púberes imberbes que pueblan nuestras pampas. Porque escriben como energúmenos, porque se visten como cacatúas, y porque nos divierte analizar sus costumbres (tan extrañas a la que suscribe, una vieja chota declarada y orgullosa). 
Ahora, elevar a cuestión nacional que los susodichos púberes organicen una rateada por Facebook me parece demasiado. 
Primero, porque tal cosa carece de sentido. Ratearse de manera masiva y organizada es cualquier cosa menos ratearse (que se define por el acto de llegar a la puerta del establecimiento escolar y escabullirse con algún compinche sin ser vistos por las autoridades, para vagar por ahí durante el resto de la mañana). 
Otro elemento fundamental es que los progenitores ignoren, en la medida de lo posible, que el estudiante anda tirado en un parque cuando debería estar aprendiendo de memoria los ríos de Asia.
En algunas provincias, incluso, los "rateadores" ni siquiera están teniendo clase (debido al paro docente). 
Entoces, ¿de qué se asustan, oh padres espantados porque su hijo es aficionado a sacarse fotos y se ratea en masa?
Esos humanoides que ustedes mismos han engendrado no están haciendo otra cosa más que juntarse a perder el tiempo con otros de su misma especie, como hicieron ustedes hace tanto tiempo que ya ni se acuerdan.
¿No se queja usted, oh padre que no entenderá nunca cómo se puede tener 45 millones de amigos o qué catzos es un seguidor, de que su retoño anda todo el día detrás de una pantalla sin tener contacto con otros seres vivos? Bueno, ahí lo tiene. El púber ha utilizado las herramientas de las que dispone para oganizar una convocatoria que fue tremendamente eficaz. 
Inútil a todo servicio, pero eficaz.
Y si de lo que se va a quejar es justamente de lo intrascendente de los fines de la convocatoria, puede que tenga que desviar la mirada... del púber imberbe que ha criado, hacia el espejo que tenga más cerca.


mayo 03, 2010

Qué trajedia!

Para los empleados y/o ejecutivos y/o cualquier humanoide que debe ir de traje a su lugar de trabajo (lo que supongo debe ser una verdadera porquería), unas corbatas originales, lindas... y sobre todo, nerdis. Enjoy*!



 


 http://cdn.monkeyzen.com/files/2010/04/CorbatasGeek.jpg 





(*Oh, ahora que LuliB se fue del país podría convertirme en Luli C. -de ciberviviente- y recomendar "outfits" para los más nerditos, no?)    

abril 29, 2010

Estamos en contra

De los humanoides que musicalizan los espacios públicos con sus teléfonos celulares estereofónicos.
Estimado DJ de maceta: hay algo denominado "auriculares". Te rogamos que por favor los utilices, para evitarnos la tortura de tener que estar obligados a escuchar esa porquería a la que denominas música, porque te tenemos sentado al lado en el bondi. 
Si hace caso omiso a este pedido, la próxima vez, te incrustaremos los auriculares a martillazos.
Muchas gracias.

abril 26, 2010

Por quién doblan las campanillas


El viejito piola de la foto inventó el celular.
El viejito sonriente de la foto ahora dice que en un futuro cercano los celulares serán adosados detrás de nuestras orejas, por debajo de la piel, y funcionarán por internedio de una computadora que "será nuestra esclava" (sic).
No sabemos si el viejito es piola o está gagá, o está leyendo mucho a Philip Dick. Pero igual nos da miedito.
El viejito también afirma que la tecnología "mejora tu vida, la hace más cómoda, más segura, te educa, te entretiene y te hace más productivo". 
Definitivamente el viejito no sabe lo que es Twitter, o Facebook. Y si sabe, no entendemos cómo dijo semejante cosa. 
El viejito simpático, finalmente, dice: "Bromeábamos que en el futuro al nacer se te asignaría un número de teléfono, y si no contestaras es que estarías muerto". 
Un humorista el viejito. 

abril 22, 2010

Anotá, pero con onda

Hace poco, presos de la nostalgia, hablábamos de ellos. No somos los únicos que los recuerdan con cariño.
Queda inaugurada la sección "para tí, oh geekie"
Yo, me los compraría. 


abril 20, 2010

Windows

Este blog, tan caro a los inventos que cambiarán nuestras miserables existencias (sólo para hacerlas más miserables), en el día de la fecha quiere presentarles una nueva tecnología que hará las delicias de los lectores. 
Se trata de Winscape, ¡una ventana al futuro!
Bueh, más bien es una ventana a la mismísima nada.
Y ni siquiera es una ventana. Pero sigamos.
Con este aparatito, oh humanoide que habitas en un sucucho con vista al pulmón del edificio o a las intimidades del vecino de enfrente, ahora puedes instalar, por un precio irrisorio, una ventana electrónica y ¡observar el paisaje que más te guste!
Programa tu ventana virtual para ver la torre Eiffel, el Taj Majal, o inclusive  ¡las torres gemelas! Y ¡olvídate del terrorismo! (Y del aire, y el sol... cositas sin importancia). 
Observa la realidad exterior sin necesidad de soportar al presentador del noticiero para ello.
Vive seguro, ¡nadie podrá ingresar a tu morada por esta ventana y desvalijarte! ¡Nicole ya tiene la suya! 
Sólo debes ingresar la imagen deseada, y ¡vualá! Tu hogar se convertirá en la envidia del barrio.
Y para mejorar la expreciencia, colgándote un collar electrónico que casi ni se nota, obtendrás perspectivas reales según tus movimientos.
No esperes más, vive la experiencia "ventana" en tu propia casa, ¡y  dale glamour a esa caja de zapatos!
Aclaración: Aunque produzca depresión, la ventana virtual no es apata para lanzarse al vacío. Si quiere terminar con su vida, lamentamos comunicarle que va a tener que salir de su departamento. 

A continuación, imágenes de este invento revolucionario.  Que lo disfruten.
(Nota: ningún niño ha sido lastimado durante la filmación de este video. La utilización del susodicho fue indolora, para mostrar la pequeñez del collar electrónico.)
 
 

abril 16, 2010

Teconología revolucionaria

Para tí, oh púber imberbe que, como afirma la filósofa contemporánea Jelinek, no eres "de la generación de leer libros": escucha y aprende. Este invento te puede cambiar la vida.



Robado de Linkillo

abril 13, 2010

Bestiarium cibermundicus

En una expedición financiada por el Humanoides Institue Research de Massachusetts (HIRMA), el último fin de semana Ciberviviendo tuvo la extraordinaria posibilidad de ver, en su propio hábitat, el modo de vida y las costumbres de una especie que constituye un verdadero misterio para nuestros científicos: el homúnculus púberis floggerianus.
Esta especie particular de humanoide, integrante del género púberis imberbus, habita mayormente los valles citadinos, aunque tenemos información de la existencia de floggerrianus montañeses y lacustres.

El homúnculus púberis floggerianus es fácil de reconocer entre la gran cantidad de púberis imberbus que habitan nuestro planeta. Los observadores menos avezados, sin embargo, suelen confundirlo con el humanus tristus, ya que ambos poseen la misma disposición en su pelaje: lacio y desplazado hacia uno de sus globos oculares (oculto como medida de supervivencia, para percibir depredadores cercanos). Sin embargo la diferencia es notoria: el púberis floggerianus presenta una gran cantidad de colores extendidos en su grácil figura, especialmente en las extremidades; mientras que el humanus tristus es reconocido por la carencia absoluta de color en su lomo y extremidades.

En nuestra observación pudimos constatar que estos individuos tienen una fascinación malsana con los objetos pulidos. La contemplación de su propia figura en cualquier superficie reflejante puede llevar horas y compromete otras actividades, como por ejemplo la alimentación. 
En estos días, hemos tenido la posibilidad de ver cómo uno de estos individuos, de sexo femenino, ha estado tres horas arreglándose el jopo frente a la tapa de una olla.

Otra particularidad de estos homúnculos, es la rara deformación que presentan en una de sus extremidades anteriores, consecuencia de la utilización de una herramienta tecnológica: la cámara de fotos. Esta herramienta, que el resto de la humanidad utiliza en algunas ocasiones, es permanentemente sostenida en una de las manos del púberis para realizar imágenes de su rostro en diferentes poses y con una variedad de mohines extraordinaria. Con el tiempo, el susodicho objeto y la extremidad conforman una especie de callo que hace imposible su separación, a excepción de la vía quirúrgica.

Aun es un misterio el objetivo de estas actividades, ya que no parecen constituir rituales de apareamiento, útiles para la reproducción de la especie. Creemos que resulta imposible que una pareja de estos individuos mantengan relaciones sexuales, y menos si encuentran un espejo en las inmediaciones. Tampoco acertamos a entender cómo harán para retirar la cámara de fotos en estas situaciones, aunque tenemos la impresión de que no lo hacen, y en el caso de completarse la actividad amatoria, dejan constancia de ella con imágenes varias.

El contacto entre individuos de la misma especie se realiza mayormente a través de mensajes en código, por intermedio de sistemas inalámbricos de comunicación (llámese SMS, chat o cualquier sucedáneo de éstos). Este tipo de lenguaje aún no ha sido decodificado por los estudiosos, aunque su estructura parece consistir en palabras con el mínimo de fonemas posible. Por otro lado hay una gran profusión de interjecciones como "jaja", "jeje", "jojo", que utilizan para expresar sus emociones, así como de íconos formados por letras y signos de puntuación, como =)  :$  (L)  :P  que tienen el mismo fin.
Por último, queremos dejar constancia que el origen de esta especie es a todas vistas desconocido e inexplicable. Sus antepasados y antecesores directos no pertenecen a una especie en particular, y mucho menos pertencen a ésta. Puede tratarse, indistintamente, de individuos pertenecientes a especies como el humanus jipongo sucius, el fachus recalcitrantis, e inclusive el comunistus aburguesadus.
Creemos entonces, que el origen del púberis floggerianus es una adaptación involutiva producida por los cambios en el ambiente. Desconocemos si existen descendientes de la especie y qué características presentan los mismos, pero continuaremos nuestras investigaciones.
Esperamos, humildemente, haber contribuido a la expansión del conocimiento humano. Ese es nuestro principal cometido.

Hasta la próxima entrega. 

abril 05, 2010

No aclares que oscurece

De la ingente cantidad de situaciones que me crispan los nervios (y constátese que “crispado” es el talante de moda) hay una que veo reproducirse de manera exponencial y por la cual amorataría globos oculares sin miramiento alguno: hablo de “el celu-mocoso”.
Es ese pichón de flogger que no sabe cómo atarse los cordones pero que posee teléfono celular, gracias a la magnanimidad de sus progenitores, a los que les dirige la palabra sólo para solicitarles nuevos productos de última moda, y para más eficiencia, lo hace por SMS.
En mi descomunal ignorancia, infinidad de veces me he preguntado ¿para qué catzos puede querer un niño un celular? O mejor, ¿qué clase de humanoide cree que un niño necesita semejante aparato?
Nadie sabía aclarar esta cuestión, hasta que me topé con la respuesta. En ese lugar en el que se encuentran todas las respuestas (después de  Google): en la TV.

Las compañías de celulares, no contentas con afirmar que la infelicidad y desazón frente a nuestra condición de mortales se terminarán el día que poseamos un teléfono con cámara de fotos, mp3, rastreador satelital y grill para el chori, van más allá y hoy se lanzan sobre las mentes en desarrollo de nuestros pánfilos bisoños, explicándoles por qué un teléfono móvil les puede cambiar la vida.

Entonces veamos: ¿para qué catzos puede querer un niño teléfono celular?
Dice la publicidad:

- Para sentirse… ¡libre!
Estimados homúnculos propagadores de clichés a mansalva: por los niños que aparecen en su publicidad, dudo que su mensaje se refiera a la abolición del trabajo infantil o alguna causa semejante. Entonces, ¿de qué clase de libertad estamos hablando?
A no ser que sus madres los tuvieran encerrados en una jaulita, no encuentro lugar más libre que la niñez. Ni herramienta más inútil para lograr libertad que un teléfono móvil.
 
-Porque donde quiera que estés, estás comunicado.
Si tenés algún inconveniente, te quedás tranquila.
Oh, humanoide que te autodenominas “creativo”, la utilización de la inseguridad y el miedo como argumentos para que la gente haga cualquier estupidez no son nada originales. Lo utilizan el 90% de los gobiernos actuales.
Y, además, dan asco.

- Y lo mejor, manejás tus cosas desde cualquier lugar.
Oh, ¡por las faldas de Fortuna! Un niño que apenas sabe pronunciar su línea “maneja cosas”. ¿Estaremos frente a una raza de superdotaditos que, amparados en su imagen angelical, están planeando dominar al mundo?
Ah, no. 
“Manejar tus cosas” quiere decir darle órdenes a tu madre, que en este momento se encuentra comprándote calzones. “Ositos no”, dirás por mensaje de texto, y tu madre, que es toda obediencia y dedicación te comprará el calzón del hombre araña. 
 
- Llevas tu música a donde quieras (es decir, la llevás al encuentro con el embolante del abuelo así se pasa más rápido)
- y guardás tus mejores recuerdos.
¡Claro! Tus mejores recuerdos sos esos que atesorarás por el resto de tu vida, esos momentos mágicos, de risas, con tus amigos… 
Ah no. Tu mejor recuerdo es la foto de la guardavidas de la pileta.
Qué hermoso.  
 
Ahora sí entiendo todo. No hay nada como ser niño: todo futuro.
Futuro paranoico, futuro machista, futuro consumista... 
Futuro garca. 
No hay nada como tener tu primer celular. Porque el celular nos hará libres.
Más claro, echale agua.  

abril 01, 2010

Noticia Pascual

Yo no sé por qué tanto escándalo con esto del colisionador de hadrones, si todos sabemos que después del Bing Bang Dios creó a Adán y a Eva (esa harpía).
Fdo: Pascual, el creacionista de la esquina.




Nota: Este blog no se resposnsabiliza por las opiniones vertidas por sus colaboradores, aún sean éstos imaginarios.
Felices Pascuas. Feliz Pesaj.
La casa está en orden. 

marzo 26, 2010

Lo que importa es lo de adentro

La información es poder. Lo dijo alguien del que desconozco la identidad, pero seguramente sabía muchas cosas. 
Hoy en día, gracias a los adelantos tecnológicos podemos llevar de un lado a otro toneladas de información, sin siquiera notarlo. Y no, no la hemos alamacenado en el cerebro, órgano al que cada día le damos menos uso por antiguo.
La información va guardada en dispositivos tan minúsculos como una memoria SD, pendrives, discos virtuales, discos externos y muchos etcéteras.  
Recuerdo que hace unos años 1M de cualquier cosa era una cifra astrónómica que hacía implotar las casillas de mails o los discos duros de las pc's. Hoy nos parece una pavada.
Por ejemplo, los mensajes de esos homúnculos que gustan de enviar powerpoints con fotos de cachorros de foca apaleados no bajan de los 2 o 3 megas. Y aunque uno los insulta en sánscrito, no constituyen un peligro para la salud de nuestras casillas.
El problema es que el aumento de la capacidad de almacenamiento, es inversamente  proporcional a la utilización del sentido común por parte de algunos cibermensos.  
Ahora resulta que debemos soportar a un nuevo tipo de humanoide, quien cree que enviar 40 megas en fotos (pedorrísimas) a una cuenta de correo es lo más normal del mundo. 
Quisiera comunicarte, pedazo de asocial del tráfico de información, que mi casilla no es un basural donde vos podés tirar las 300 fotos que te sacaste en la cena de fin de año y querés compartir con el resto del equipo. 
Para someter al mundo a un repaso exaustivo de tu vacuidad existencial ya existe FB.

Y para terminar, ayer me hice poseedora de un disco externo de un Terabyte. O sea 1000GB.
O sea, estoy guardando demasiada basura. Leo esa cifra  y me dan ganas de llorar (no sólo por lo que ha avanzado la ciencia, sino porque en algún momento voy a tener que ordenar esa cantidad inhumana de información).
Y a la vista de ese aparato, no más grande que un libro, me agarró la nostalgia, y me acordé de esto:

 http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/e/ea/Disco_5.25.JPG

marzo 24, 2010

La historia se repite primero como tragedia, y después... como película 3D

Ya lo dijimos hace tiempo. Como era de esperarse, a nadie le importó un pito. 
Pero somos testarudos y llevamos nuestras convicciones hasta la tumba (o sea, las hacemos morir ni bien se presenta la oportunidad). Entonces lo vamos a repetir. 
Resulta que uno tuvo infancia, resulta que durante esa infancia uno miraba dibujitos animados, series de televisión y demás entretenimientos electrónicos que sólo sirvieron para dejar en paz por un rato a nuestros progenitores y para poder recordar 20 años después en las cenas con amigos nostálgicos (y medio borrachos) al grito de:
- nooo, yo miraba el Victor English Method, te acordásss? 
- siii, y las manos mágicas. 
Y así sucesivamente, hasta listar la programación completa de los canales de aire en la década del 80.

Todos sabemos que volver a ver He-man es un acto de melancolía. 
Y de masoquismo. 
Uno termina preguntándose cómo es posible que semejante porquería mal narrada nos gustara tanto. 
Pero el niño que uno fue, y que todavía sigue por ahí, nada sabe de reglas y estructuras dramáticas. Mejor.
Hasta ahí, todo en orden. No estamos en contra de los canales que reponen cosas viejas. De lo que estamos re podridos, hartos, cansados e indignados es de los remakes. 
Ya lo djimos. Va de nuevo.

¡Basta de remakes!
"Estamos hasta acá de los cráneos de la industria cultural que, en plena huelga de neuronas caídas, decidieron dedicarse de lleno al género más espantoso nunca conocido: el remake. ¡Basta de Meteoros, Lionos y Astroboyes recauchutados para gustar a las nuevas generaciones! Entendemos que sus cerebros quemados por las drogas de diseño solo alcancen a producir a los Teletubies, pero por favor, dejen de usar los símbolos de nuestra niñez y/o juventud para convertirlos en semejantes basuras edulcoradas y digitalizadas hasta el vómito."
Y ahora, para colmo, en 3D: la nueva manía jolivudense para fritar cerebros.

No quiero ver a la Pitufina con la piel photoshopeada por las técnicas digitales. Pensar en Olivia en 3D es una paradoja espaciotemporal tan profunda que puede provocar el mismísimo Armagedon.
Y sépanlon, productores insaciables: ¡Diana hay y habrá una sola!
Me resistiré a ver esas bazofias con uñas y dientes. Y sepa, el que tenga más de 30, que ir a ver esas películas es alta traición a la patria (infantil).
He dicho.
 

marzo 10, 2010

Lista (incompleta) de usuarios de FB que deberían ser empalados en plaza pública

Por mucho que uno intente combatirlo, Facebook se ha convertido en una especie de epidemia global que afecta a gente de todas las edades. No importa en qué ámbito, si académico, escolar, laboral, o con los pibes de la esquina, alguno tendrá su usuario.
He visto abuelos diciendo "pirula me hizo amistad", sacando a relucir un nuevo tipo de cocoliche: mezcla de español con ciberlengua.
Y como en el MSN, el ICQ (¿alguien recuerda el icq?) o el mail, hay algunos tipos de usuarios de FB que se destacan sobre el resto. Y no precisamente por sus aportaciones brillantes al género humano. 
Por ejemplo:

El regalador 
Uno abre su cuenta y descubre que tiene 400 solicitudes de algo. No es que una horda de desconocidos estén "queriendo hacer amistad", como dice el abuelo, sino que hay un retardado social que "regaló" todo tipo de objetos inexistentes con los cuales uno no sabe qué catzos hacer.
A saber: un mate, una cerveza, una carita sonriente, una frase de algún filósofo contemporáneo (como Jacobo Winograd) o cualquier otro millar de pavadas. 
Querido homúnculo, ¿para qué cuernos puedo querer recibir el dibujito de una cerveza? ¿Tengo acaso ocho años y mi vida gira alrededor de una colección de stikers?
El día que algún cráneo haga que ese dibujito perdorro llegue a mi cpu y me lo pueda ingerir via USB volvemos a hablar. Mientras tanto, por las faldas de Fortuna, abstenete de molestarme con tu supuesta generosidad. 
Así, hace regalos cualquiera.

El grupero
(O Budah los cría y Fb los amontona)
Este usuario no tiene sexo con estrellas de rock a las que sigue por todos lados como una garrapata. Eso sería bastante más loable.
El humanoide en cuestión se hace fan de cuanto grupo ande dando vueltas en la bendita red social. Grupo que se puede dedicar a combatir la extición del canguro patagónico, o a hablar sobre la vida y obra de Susana Giménez. 
Realmente poco me importaría lo que hicieran en sus reuniones virtuales, si no fuera porque me invitan constantemente a unirme a ellas.
Oh, cibertarado con necesidades gregarias insatisfechas, no me inetersa unirme al grupo "No soy feliz pero tengo marido", ni al de "Cómo soldar una reja en cinco minutos" ni mucho menos al de "La orca de seaworld es un presa política".
La próxima vez que me envíes una invitación del estilo, formaré un grupo denominado "Pateadores profesionales de peronés pertenecientes a ciberbobitos". Pero no será virtual, te lo aseguro.

El tester
No, no me refiero a los tarritos de perfume con los que uno se baña en las perfumerías, por carecer de vergüenza y de dinero para comprarse la susodicha fragancia.
Me refiero al humanoide que realiza los ciento cuarenta y siete millones de test que FB ofrece en su inmensa magnanimidad. 
Gente que no tiene otra cosa que hacer de su vida que andar respondiendo preguntas para saber cosas de su personalidad tales como: "A qué personaje de Avatar te pareces", "Qué animal del zoológico de Zimbaue eres", "Qué frase del último libro de Ari Paluch es para tí" entre otros.
Tengo la intuición que este personaje es el mismo que responde a todas las encuentas que aparecen en los diarios online, aunque ni sepa sobre el tema que está opinando.
Definitivamente es un ser que necesita imperiosamente ser escuchado. 
Y definitivamente a nadie le interesa hacerlo. 
No nos podemos imaginar por qué.


La lista sigue, pero la que suscribe debe retirarse... tiene que actualizar el estado de su muro.
Adios amiguit@s!
       

marzo 05, 2010

Último momento

Debido al éxito con sus trabajos anteriores, ahora Mate también debe subtitular videos en JAPONÉS.
No ampliaremos. 

(¿Qué más se puede decir?
Ah sí: péguenme un tiro y libérenme de esta tortura. 
Gracias)

marzo 03, 2010

Dime qué buscas y te diré... el teléfono de un buen psiquiatra

Como cada tanto, (es decir, cuando la que suscribe se acuerda)  Ciberviviendo se deleita en presentar las frases exactas, o sic, (?) que algunos humanoides realizan en google, y que por esas casualidades de la vida los depositan en este blog (y en la sucursal de al lado).
Que las disfruten...

eufemismo de regalo 
Oh humanoide buscador, tu frase delata tu maldad. Aunque desconocemos quién cuernos eres, estamos seguros de que mereces ser aporreado por una horda de hinchas de Boca al terminar un partido en el que perdieron 6 a 0. 
Porque tú, asqueroso homúnculo, te dedicas a insultar sutilmente a tus conocidos, obsequiándoles verdaderas bazofias, como ser: medias para los niños de 4 años, corbatas horribles para tus cuñados o lociones de cuarta para tu suegra. 

Regalos que aullan tu desprecio por el género humano y que tus pobres obsequiados deber agradecerte con una sonrirsa. ¡Una verdadera porquería!

juego de el botiquin de cruela de vil  
No teníamos conocimiento de que cruela de vil se dedicara a dar primeros auxilios. Es más, creemos que en su botiquín debe haber más veneno que agua oxigenada. 

la tarantula de pileta
Querido googleador veraniego: desconocíamos que existe una especie de tarántula que se esconde entre las aguas cloradas de las piscinas para saltarle a uno en la yugular mientras hace la plancha. Su búsqueda ha sumado una fobia más a nuestra lista de problemas mentales.
Se lo agradecemos mucho.
 
ricardo fort sin lobulos orejas  
Al susodicho personaje le faltan unos cuantos jugadores, pero que carece de lóbulos orejeros ¡es una primicia!... y un asco. 

taller "globo volador" 
Querido especimen fanático del canal Utilísima, suponemos que es usted uno de esos personajes que se pasan la vida haciendo cursos de macramé, origami, y demás ciencias humanas. Pero un taller de globo volador, ¿no será muy escaso en contenido?
Hay que tomar un globo, llenarlo de helio y puf! ¡Voilá! O, mejor dicho, ¡vuelá!
Si tiene pensado gastar dinero en talleres como ese, comuníquese con este blog, que gustosamente le podremos dar clases de globos voladores, tijeras cortantes, tenedores pinchudos y otras especialidades. 
 
webs asustadoras 
Sres de Google: No seremos Claudia Shiffer, ¡pero tampoco damos miedo! 

como matar a tu madre y a tu abuela
Estimado proyecto de asesino: antes que nada, queremos dejar en claro que este blog y sus concurrentes no  pretenden meterse en su vida. Tampoco tienen pensado enemistarse con usted. Somos rotundamente cobardes.
Lo único que esperamos es que no haya encontrado ningún dato en nuestras páginas que lo ayudaran a llevar  a la realidad su frase, convirtiéndonos en cómplices.
Si es así, le rogamos nos avise, para emprender la huída correspondiente. Desde ya, muchas gracias.

febrero 24, 2010

Gloria y loor al subtitulador

Todos hemos bajado una película y/o serie de internet. Alguna vez habremos comprado esos dvds truchos que nos venden en las terminales de ómnibus o trenes y que al introducir en el reproductor lo hacen implotar misteriosamente.
Si lo anterior es cierto, y lo es (no se me venga a hacer el yoestoyencontradelapiratería porque no le creo), decía, si esto es verdad, todos, alguna vez, habremos proferido insultos en varios idiomas al notar la escasa correspondencia entre los subtítulos y lo que los protagonistas de la película están diciendo (o nosotros intuímos que están diciendo).
Muchas veces esto sucede en películas "como la gente", que compramos en las tiendas correspondientes.

En varias oportunidades habremos llegado a la conclusión de que el subtitulador cree que somos tarados, y que no nos daremos cuenta que Mel Gibson vocifera un discurso de dos horas en Corazón Valiente mientras el texto que aparece escrito debajo tiene dos o tres palabras por oración.
O esta gente tiene un gran poder de síntesis, o hay algo extraño, pensaremos (y eso que no somos muy dados a esto último).

Tampoco estaré diciendo una extrañeza si aseguro que muchos de los subtituladores hablan castellano antiguo, y desconocen el uso de la "h", o la diferencia entre la "j" la "x" y la "g".

Sin embargo, hoy, queridos lectores, quiero enaltecer un poco el trabajo de estos pobres humanoides que buscan la comprensión universal (?) de las pochoclidades de Hollywood.
¿Por qué? dirán ustedes, si nos hacen la vida más miserable, obligándonos a esforzarnos en codificar sus subtítulos, cuando lo único que queríamos era ver una película.
Porque subtitular a-pes-ta.

Las vueltas de la vida y mi predispocisión natural para aceptar trabajos absolutamente alejados de mi área de conocimientos, me han llevado a tener que subtitular videos.
Les puedo asegurar que a los cinco minutos de realizar este trabajo quería cortarme las venas con una cucharita de té (y eso que los videos duraban menos de 20 minutos).
Pegar la frase en el momento que se está diciendo comporta un poder de concentración sobrehumano.
Es una labor aburrida, monótona y molesta.
Y encima, después, hay que soportar que te digan "aaaay, pero no llego a leer" y cosas por el estilo.

Por eso hoy, desde este foro, agradezco a quienes de manera desinteresada y solidaria subtitulan series y películas. Y en este solemne acto prometo abstenerme de insultarlos en arameo cuando las famosas letritas se comporten de manera extraña y errabunda.

Mis saludos, y mi más sentido pésame a todos ellos.

Hasta la próxima.
 
  
 

febrero 22, 2010

Por qué la lluvia puede matarl@

A causa de los (malos) tiempos que corren, y de la negativa de nuestro cerebro a pensar en alguna cosa nueva,relanzamos este viejo post para todos los que no lo leyeron (porque el público se renueva, vio?)
Y para los que lo leyeron, vuelvan a disfrutar de esta prosa extraordinaria.
Que les garúe finito (lo que en este momento sería una bendición).
 
El clima suele ser ese pretexto que utilizamos desesperadamente para romper el silencio cuando debemos compartir el ascensor con viej@s decrépit@s que hacen ruido con los dientes postizos, o bien con vecin@s jóvenes e intrigantes a quien nos gustaría conocer (lo que no es nuestro caso, ya que carecemos de suerte y/o de vecin@s jóvenes).
“¡Que frio!”, “¿vio cómo llueve?”, etc., son algunas de las frases más estúpidas que se le conocen al género humano, y no mejoraran jamás.
Por eso, y con la coherencia que nos caracteriza, este blog se propone hablar del clima.
¿Vio como llueve? Bueno, entonces trate de no salir de la cama, o esté preparado para cualquiera de estos 3 escenarios.


Escenario 1
Usted abre la persiana: llueve a cántaros. Usted se deprime. Se dirige al sucucho lleno de porquerías que denomina escritorio y prende la PC para comenzar su día laboral.
No le funciona Internet. Usted se deprime aun más.
Espera un rato. Se toma un café cargado con tres medialunas. Vuelve: internet sigue caído.
Con desesperación empieza a caminar por la casa buscando robarle la señal inalámbrica a algún vecino bondadoso. No tiene éxito.
Su depresión se convierte en congoja: usted se da cuenta que la compañía que le brinda Internet, además de ser una bazofia, lo está obligando a salir de su casa (o ese sucucho roñoso que usted denomina casa)
Usted sale, vestido como un refugiado bosnio. Se moja, mucho.
Entra al primer bar que encuentra con wifi (como vive en un barrio demasiado residencial, ese bar está a diez cuadras.)
Pide un café. Prende la PC. Internet no anda.
“Ah, es por la lluvia”, le dice el mozo, mirando por la ventana en lontananza.
Su depresión se convierte en ira.
“¿Y no me podías decir antes?”
“Es que andaba hasta recién eh.”
Cuando, tres horas después, usted puede conectarse a Internet, recibe un mail con una oferta de trabajo que podría cambiar su miserable existencia. Pero, lamentablemente el tiempo para enviar la aplicación terminó hace 2 hs.
Usted termina el día en la sala de guardia al intentar cortarse las venas con una galletita de agua.

Escenario 2
Usted abre la persiana: llueve a cántaros. Usted se deprime.
Se viste como un refugiado bosnio porque no quiere ensuciar su mejor ropa (las únicas dos prendas decentes que tiene en el placard y que usa para los casamientos y funerales).
Toma un colectivo/tren atestado de humanoides sudorosos y mojados por la lluvia. Llega a su lugar de trabajo (o ese edificio infecto que denomina oficina). Todos están con cara de culo. Usted se deprime aun más.
A su jefe no se le ocurre mejor idea que mandarlo al centro “a hacer unos trámites urgentes”.
Su depresión se convierte en ira.
Usted sale. El centro está repleto de humanoides descerebrados que nunca aprendieron a usar un paraguas. Además de su estupidez supina con el elemento, todos caminan debajo de los techos.
Suena el teléfono celular. Es su jefe que le pregunta algo por mensaje de texto.
Usted siente cómo la vena principal del lóbulo frontal late rítmicamente.
Empieza a contestar el mensaje de texto mientras sortea los obstáculos que se le ponen en el camino (puntas de paraguas, baldosas rotas, taxistas demasiado enérgicos, etc).

Cuando está terminando, levanta la cabeza y un homúnculo aparaguado lo lleva por delante.
Usted termina el día en la sala de guardia con un ojo menos. (Y luego lo echan por tuerto, aunque su jefe aduce que el problema siempre fue su desempeño laboral.)

Escenario 3
Usted abre la persiana: llueve a cántaros. Usted se deprime.
Decide que lo mejor es ir a trabajar con el auto (usted nunca fue de tomar las decisiones más acertadas).
Hace dos cuadras y se detiene en un atascamiento de tránsito.
Aprovecha para prender la radio y conectar su teléfono celular al “blu tut”, como usted denomina al sistema de manos libres.

El locutor le anuncia que debido a los 15 mm de lluvia que cayeron en cinco segundos la mitad de la ciudad se encuentra inundada y hay demoras de tres a cuatro horas en todas las avenidas y calles principales.
Esto lo escucha a medias debido a que los humanoides que conducen los autos a su alrededor tocan bocina ininterrumpidamente.
Su depresión se convierte en ira.
Suena el teléfono. Es el cliente principal de su empresa que le pide una reunión para hoy mismo porque tiene un negocio importantísimo para ofrecerle.
Usted le anuncia que está atascado en el tráfico, pero hará todo lo posible por llegar.
A los cincuenta minutos usted hizo dos cuadras. La sinfonía bocinezca continúa.
Avanza unos metros y queda atrapado en una intersección. Los bocinazos aumentan y le están especialmente dirigidos. Escucha algunos insultos.
Entonces vuelve a sonar el teléfono. Es su cliente que le hace una pregunta.
Las bocinas no lo dejan escuchar bien. Usted grita. Su cliente grita que no lo escucha.
Entonces, ya harto, baja la ventanilla e insulta al condutor que tiene al costado y que lo está dejando sordo.
Su cliente, que ahora lo escucha perfectamente, lo manda a cagar.
Usted sale del auto a los gritos y sufre un paro cardiaco. El conductor medio tarado que le tocaba bocina llama al 911.
Usted termina el día muerto en la sala de guardias. Es que la ambulancia no pudo llegar a tiempo… por la lluvia.

febrero 17, 2010

Cuatro verdades nobles. Hoy el celular.

1. La parabólica humana
No importa cuan moderno sea su celular, si tiene pantalla táctil, mp3 o buscador satelital de tortugas marinas; en el momento en el que necesite usarlo con más urgencia se quedará sin señal. Señal que usted intentará encontrar por todos los medios, convirtiéndose en una especie de antena humana, y retorciéndose cual atacado por el mal de sambito.
Intentos todos que, obviamente, serán inútiles.

2.Y para hablar ¿sirve?
Su móvil tiene radio, tiene mp3, tiene cámara de fotos, tiene GPS, SMS, MMS, y muchas otras siglas que a usted le parecen muy importantes y no tiene la más pálida idea para qué se usan.
Por lo tanto, el 80% del tiempo usted utilizará su celular para cualquier cosa excepto para lo que realmente lo compró: hablar por teléfono.

3. Las madres no deberían tener celular
Uno puede tener una relación amorosa con su progenitora, hasta que la susodicha se compra un celular (y hasta hay quienes comenten el error de regalarles uno).
Una vez que su madre tenga en sus manos este adminículo usted: deberá explicarle cómo se usa ( en e 90% de los casos será más fácil y rápido criar a un niño); y  posteriormente deberá estar preparado, entre otras cosas, para recibir mensajes de texto ininteligibles, misteriosos y que la mitad de las veces no estarán dirigidos a su persona.  
Y se enterará de la vida y obra de las amigas de su madre  cada vez que esta última apriete el "send" por error y lo llame (lo que sucederá unas 20 veces al día).

4. Se le cayó el sistema
El día que su celular desaparezca a manos de un caco o gracias a su  característica falta de memoria (lo que lo llevará a dejarlo olvidado en cualquier lado) será el día que usted recuerde la definición e importancia de la palabra "backup" aplicada a su agenda de teléfonos.
Definición e importancia que olvidará automáticamente una vez que vuelva a recolectar todos los números perdidos y siga sin anotarlos en ningún otro lado.   
 

febrero 05, 2010

Este mensaje se autodestruirá en 5 segundos

Hace unos momentos, revisando el mail a donde me llegan sus hermosos comentarios, me encuentro con uno de un señor o señora anónimo.
Hasta ahí, nada sorprendente. Aunque los lectores de mis blogs en general se dan a conocer, nada hay de raro en que a alguno le agarre un ataque de vergüenza y se esconda en el anonimato. 
Pero algo me llamó la atención: el post había sido publicado en diciembre. Una antigüedad, teniendo en cuenta que un mes y pico para la internés son como tres millones de años luz.
Cuál sería mi sorpresa cuando vi que el señor o señora anónimo me escribió en otro idioma. "Fah", dije yo, "me volví internacional, crucé fronteras, ahora sí soy una ciudadana del mundo (?)".
Envalentonada y orgullosa me dispuse a leer el comentario, con mis escasos conocimientos de inglés. Y no saben! (No no saben)
Agárrense de las manos: tengo un informate de la CIA o algo así.
Sí, así como escuchan. O leen. O lo que sea.
El señor o señora Anónimo me cuenta, de manera confidencial supongo yo, que EEUU tiene un programa llamado Americans High Frequency Active Auroral Research Program  (guaauuu) que puede enviar millones de voltios en radio frecuencia y provocar terremotos. ¡Y que ya lo han hecho!
Yo siempre dije que eso de las placas teutonas era un verso que nos enseñaron en la primaria para ocultarnos la verdad verdadera: que a los desastres naturales los inventaron los yankies.